lunes, 16 de diciembre de 2013

Escribir para nadie

Como dijo Tepitenio: "Uno de los problemas mas frecuentes de un estritor de blogs es el síndrome de Escribir para Nadie. Quiero decir, un escritor de un medio gráfico impreso, tiene cierta seguridad que sus artículos serán leídos por bastante gente, incluso los primeros.

Un Blogger no tiene eso. Para lograr una audiencia tiene que escribir mucho, ser encontrado, recomendado, y conseguir una cantidad de suscriptores que lo lean con frecuencia.

Pero que se hace hasta conseguir esos lectores?! Escribir! Para quién? Para nadie! Ay Ay! Que dilema! 

Lo que si está claro es que para salir airoso de este problema, no hay que parar de escribir. Aunque no lea nadie. Es como los dolores de parto, hay que pasarlos y ya vendrá la satisfacción de los lectores.

Por otro lado quiero remarcar que los Bloggers tienen una ventaja (en este tema) contra los redactores de medios impresos. Después de un tiempo, los artículos de un blog pueden ser releídos por los lectores conseguidos, en cambio un redactor tradicional encuentra sus artículos anteriores CASI enterrados en las primeras ediciones.

En fin, coraje, y a escribir!"

Y lo comparto

jueves, 13 de junio de 2013

Diuvio
Comentarios del autor: Esta historia es un cooperativo con un amigo Francisco Eyras el hizo la historia y yo alguna que otra corrección :p

Era una fría mañana de otoño, de las primeras heladas del año, cuando Gilberto estaba tomando el café con leche y medialunas que acostumbraba desayunar. Luego de su rutinario desayuno se abrigó bien y salió, sin más vueltas, a dar su rutinario paseo, en las caminatas él pensaba en su familia, ah… su familia… como extrañaba a su familia, a su hermano, su padre y su abuela, miles y miles de kilómetros los separaban hace años y el buen Gilberto todavía los recordaba como si acabara de estar con ellos, también pensaba en cómo sería su vida si hubiese nacido normal, pudiendo ver, quizá a sus 54 años ya estaría casado, con hijos, el punto es que cuando sus pensamientos lo abrumaban decidía regresar a su humilde monoambiente, que, después de todo, para una persona que vive de su pensión por discapacidad, era lo mejor que podía pedir, la cuestión es que esta vez, Gilberto se quedo fantaseando hasta muy tarde, lo que Gilberto solía hacer cuando quería regresar era darse la vuelta y caminar, pero esta vez Gilberto había caminado tanto que había agarrado por una diagonal, cuando quiso regresar no pudo, camino y camino hasta que sus cansados pies no le respondieron, se sentó a descansar bajo un árbol, y, lentamente, se quedó dormido en la fría oscuridad.
Cuando Gilberto despertó estaba congelado, su vieja espalda estaba dolorida, había dormido en el césped de la plaza, decidió no moverse mucho, ya que no recordaba en qué dirección había venido, y no importaba, solo quería buscar ayuda. Más tarde escuchó la voz de lo que parecía ser un grupo de jóvenes que estaba cerca, pregunto si le podían llamar un taxi, y los jóvenes le preguntaron cuánto dinero tenía, el les dijo: -Francamente no lo sé, gracias por preocuparse, ¿podrían contarlo por favor?- y después de pronunciar esas palabras, sacó su billetera y se la dio al chico que había preguntado, para sorpresa y disgusto del buen y ahora pobre Gilberto, el chico le arrebató la billetera, lo tumbó de una trompada y les gritó a los demás -¡La tengo, corran, nos vemos donde ya saben!- y sin más, Gilberto escuchó desde el piso como huían con la poca plata de su pensión de ciego.
Una vez que recobro la conciencia, el viejo Gilberto estaba muy adolorido, hambriento, se levantó lentamente, con la ayuda de su bastón, y comenzó a caminar, ahora simplemente hacia el otro lado de donde habían ido los estafadores que abusaron de su discapacidad pues no quería más problemas, no sabía cuánto tiempo había pasado, pero ahora un simple recuerdo de su familia, o de tan solo un momento de los miles que paso en su humilde hogar, le sacaba una lágrima de sus inútiles ojos, que se confundían con la suciedad de su cara, ya estaba atardeciendo cuando al desafortunado Gilberto le cayó una gota en la helada mano que sostenía el blanco bastón, el viejo se apresura a encontrar un lugar techado, finalmente se sentó bajo el techo de un puesto de diarios, y trató de dormir, no podía, lo abrumaba la impotencia, la tristeza y el miedo, también un poco colaboró la lluvia, que desde hacía media hora que no paraba de caer, cada vez mas fuerte hasta que el agua le entró por su zapato, el agua helada le hizo dar un brinco, ¿Qué haría si no paraba de llover?.
La impotencia del viejo iba en aumento, sus preocupaciones quedaban de lado frente a esta situación, ¿qué hacer frente a lo que nada te deja hacer? Sobre todo si se es ciego, solo podía confiar en una cosa, estaba solo y pase lo que pase, no se iba a mover de a vereda, pues el agua le llegaba ya a las rodillas, y empezaba a sentir que la fuerte y  helada corriente lo arrastraba, el tiempo apremiaba, pues cada vez llovía con más potencia, no dudo un segundo en sujetarse del poste de luz que estaba a unos metros de donde estaba parado y pudo detectar con su bastón. Allí hizo lo único que podía hacer, esperar, esperar algo, que pare de llover, que lo vengan a ayudar, cualquier cosa, lo que venga primero, ese pensamiento lo abrumaba aún más.
El agua helada le llegaba ahora al pecho, llegaba a distinguir algunos gritos y llantos entre el ensordecedor diluvio, los viejos y fatigados brazos de Gilberto ya no le respondían, Gilberto comenzó a sentir un dolor insoportable en el brazo derecho que se hizo más grande cuando, un auto, vacío, llevado por la corriente del agua le chocó el brazo derecho con el cual se sujetaba del poste, El agua subía cada vez más y Gilberto no podía subir ya que tenía el brazo atascado y no conseguía moverse, el agua le llegaba ya hasta la frente, el viejo no tenía otro deseo que sacar la cabeza  para poder respirar, en cuestión de minutos el mal afortunado de Gilberto se convirtió en una estadística, un número de muertos de una tragedia, otra víctima más, nunca volvería a ver a su familia, el pobre Gilberto… 

lunes, 6 de mayo de 2013

Una historia para mi primo
Comentario del autor: Esta historia es para un "examen domiciliario" que tengo que entregar el 27 de este mes, me la saque de encima hoy XD

La inocencia todo lo creé: hasta las historias más fantásticas…
Era un quince de Abril de este mismo año, sería el cumpleaños de mi abuela, andaba rondando por la plata, en un lugar que no me dio muy buena impresión por el nivel de mugre y descuido, buscando algo para regalarle, nunca tuve mucha relación con los parientes ni amigos de mi abuela, conocía únicamente a mi madre, mi padre y mi hermana. Mi madre, era una abogada de cuarenta años, mi padre un empleado de cuarenta y ocho años y mi hermana un accidente de catorce años, ellos le comprarían un saco, mi regalo iba a parte porque vivía solo y de mi sueldo. Terminé comprándole un juego de mate que no me convencía mucho, pero estaba en oferta. Volví a mi departamento, y me acosté a dormir una pequeña siesta, el caso es que la siesta no se hiso tan pequeña y me desperté a eso de las ocho, en una hora y media tendría que estar en lo de mi abuela, me duché rápido tomé el regalo y prendí viaje a la casa de mi abuela, no conocía a casi nadie, y no me dieron muchas ganas de conocer, no se porque, pero yo vivía muy en mi mundo delirando cosas como un nene de cinco años, pensaba que pasaría si pasara algo que era completamente imposible, como frenar el tiempo y esas cosas infantiles, luego de unos minutos, de sorpresa llegaron mis tíos de Inglaterra con mi primo, siempre fueron una familia de muy bienestar, mi tía era contadora del banco que dirigía mi tío, mi primo era un nene de seis años que siempre fue muy caprichoso, los padres nunca le hicieron faltar nada de lo que el quería y estaba muy mal acostumbrado a tenerlo siempre todo al ver como mi hermana lo rechazaba, y lo hacía de lado vino conmigo a pedirme que le cuente “alguna cosa loca que me haya ocurrido ” mezclando toda mi imaginación con las cosas que deliraba como niño, le fui inventando una historia que nunca ocurrió ni nunca iba a ocurrir, le dije que un día, al salir del cajero con el sueldo que recién me habían pagado, apareció un ladrón armado con una pistola muy futurista, y me quiso robar, y vino volando un superhéroe con una pistola aún más futurista y empezaron a dispararse, le dije que yo también estaba metido en el medio del “tiroteo” funcionando como escudo humano del ladrón, pero que el superhéroe, era mucho más ágil y lograba no dispararme pero tampoco al ladrón mientras que el ladrón tenía muy poca puntería  y no lograba embocar un solo disparo, pero llamó a sus amigos y ellos lo ayudaron a matar a el superhéroe, pero volvió una especie de brujo del espacio (también futurista) y lo resucito y multiplicó, después de esto, el brujo desapareció, comenzó en el medio de la calle una especie de guerra entre superhéroes y ladrones con armas futuristas que no dejaban de disparar, y yo para colmo, seguía sirviendo de escudo humano del ladrón – me detuve un momento y miré la cara de mi primo como se adentraba en la historia que venía improvisando, se me iban acabando las ideas y no sabía como continuar con la historia, mi plan era entretenerlo mientras me entretengo porque no conocía a nadie en esa reunión y no sabia que haría después de contarle a mi primo esta historia que me convenía no irme mucho por las nubes para que el niño comprenda – mi primo, al ver que no continuaba porque estaba procesando todo esto me dijo.
 -       Y entonces? Que paso con los ladrones?
-          -     Espera que tengo que acordarme porque fue hace mucho
        -     Pero si cobraste hace una semana
       - Si pero del año pasado
       -      Bueno, continua que quiero saber que paso
Continué inventando algo para entretenernos a los dos y continuaba diciendo que el ladrón que yo cubría le dispararon en el brazo y me tiró, entonces fui a ver por que seguía habiendo más ladrones por más que los mataran, entonces vi que del lado de los ladrones había algo que los hacían reaparecer, le dije que también fui a ver detrás de los superhéroes y que ellos no tenían un regenerador sino que tenían a el brujo que los hacía multiplicar, pero justo cuando llegue, le dispararon al brujo y se murió entonces los superhéroes dejaron de reaparecer e iban disminuyendo a medida que los mataban entonces fui a destruir el “generador” fui y tenían un guardián que lo cuidaba pero no se porque también lo mataron entonces pude desconectar el aparato y empecé a correr porque dos me persiguieron y cuando me fui lo conectaron de nuevo, volví a el área de  los superhéroes y agarre de la mano de un muerto la pistola y volví al área de los villanos y le dispare al generador cuando comencé a apuntarle a uno de los ladrones me dispararon en la pistola, me asusté mucho y me fui rapidito a esconderme detrás de una estatua monumental que había en frente del banco del que venía a cobrar. Comenzaron a disminuir los superhéroes y los ladrones hasta que quedaron  uno contra uno, entonces perdí el miedo y fui a combatir contra el ladrón, rapidito destrozamos al ladrón y se fue corriendo y llorando como nenita entonces el superhéroe me miro, me hiso un gesto de despedida tipo soldado y se fue.
     Entonces el pequeño me dijo
-                          -  Eso? Esa es tu gran historia loca?
-                          -  Si, nunca vi un superhéroe.
-     Yo muchísimas, todos los días que viajo al espacio.                                                         Entonces me salvo la torta mi abuela soplo las velitas y termino la velada. Esa noche soñé con un robo en frente del banco y los superhéroes y todas esas cosas que le invente ese día a mi primito.














miércoles, 1 de mayo de 2013

Descubriendo el agua
Comentarios del autor: Esta "novela" la hice a los ocho años cuando por voluntad propia, leí "La vuelta al mundo en 80 días" de Julio Verne y me la dí de autor fatal XD, incluso saqué el nombre de uno de los protagonistas "Fix", Carlos por que allí se llama mi papá y Juana, porque me gustó ese nombre =D

Capítulo I: Carlos vivía con su esposa Juana y su hermano Fix. Eran  una familia muy pobre. Habían perdido una fortuna al comprar una lancha, junto a ello, para complicar las cosas ninguno tenía trabajo excepto Fix.
Surge una duda científica en la ciudad, la pregunta que se hacían todos era: ¿Cómo  nació el agua de los ríos, mares, océanos, arroyos, lagos, etc.?
 El padre antes de morir les había regalado su puerto: con submarinos, lanchas, barcos, una moto acuática y una canoa.
Capítulo II: Carlos llega a su casa ilusionado propone descubrir la duda científica
Carlos: - ¡propongo descubrir la duda científica con nuestro puerto!
Juana: -me parece arriesgado
Carlos: -puede ser, pero nos pagarán millones por descubrirlo
Fix: -Juana, tienes que admitir que Carlos en eso no se equivoca
Carlos: -miren somos tres podemos poner distintos vehículos acuáticos en todos los lugares del mundo. Nos turnaremos.
Juana: - ¿a que te referís con nos turnaremos?
Carlos: - dije que pondremos vehículos acuáticos por todos lados ¿no?
Fix: - sí
Carlos: - bueno en cada lugar  habrá uno de nosotros
Juana: - yo estoy de acuerdo
Fix: - yo también
Carlos: - muy bien en tres días.
Capítulo III: Tres días después de la conversación, partieron ¿de donde?
Carlos: -¿de donde partimos?
Fix: -no se me parece que debemos saber quien va primero
Carlos: -¿yo?
Fix: -sí, de la playa norte
Carlos: -Juana sigue y por último vos
Juana: - ya están poniendo los vehículos acuáticos en sus lugares
Carlos y Fix: -buenísimo!
Carlos terminaba de cargar el  tanque del barco. Sabiendo que luego navegaría por un arroyo de poca profundidad pidió a Fix que la llevara una canoa.
 Pasó el mar sin ningún problema solo que el barco llamado “Trío” se rompió al llegar al arrollo. Sin arreglo.
    El arroyo, no estaba muy crecido así que Carlos tuvo que, en la canoa usar el remo para clavarlo y clavarlo en la tierra bajo agua para avanzar y seguir clavándolo. El remo se rompió y Carlos tuvo que usar las manos. 
Capítulo IV: Carlos subió la canoa a la lancha de Fix y se tomó un avión a Colombia donde cambiaría por Juana.
 Fix a las tres horas de viaje se encuentra con dos caminos. Uno a una zanja y otro a una laguna, él eligió la laguna.
 La profundidad de esta eran aproximadamente diez metros. Cinco días después cambió con Juana y el se fue a Japón donde cambiaría por Carlos.
 Juana tomó un submarino.
Capítulo V: Juana partió en el océano más cercano a Islandia (como ya he mencionado en submarino).
 Por suerte el submarino tenía un traductor de los peces (lo que ellos decían lo traducía y de lo que los humanos decían a ellos también)
Ella le preguntó a un pez si sabía algo del tema y el pez le respondió algo en su idioma que no se entendía muy bien
Traducido era por culpa de una lluvia. Y Juana preguntó si fue diluvio o lluvia temporal. A lo que el pez respondió algo completamente incomprensible.
   Traducido era por un diluvio.
 Juana se encuentra a Carlos.
Este se llevó el submarino. Antes conversaron por el tema del pez.
 Carlos: - ¡imposible!
Juana: -si yo no le creí
Carlos: -¿y porqué no me lo dijiste?
Juana: -no se
Carlos: -sigamos, no vale la pena abandonar por esto.
Juana: -bueno
 Lo comunicaron a Fix y todos estaban de acuerdo.
Capítulo VI: Carlos había partido y se entera que al padre le gustaba el arte, un montón de elementos artísticos que Juana no descubrió. Entre ellos, dibujos, él deja el volante para ir a chusmear y ve unos dibujos re-poco creativos.  
Carlos dejó de ver los dibujos y…
…¿y? chocó contra un volcán bajo agua…
…¿qué sería de Carlos? ¿Saldría vivo de esta? (XD)
Carlos sale flotando por el gran agujero y tres días después aparece flotando en el mar de Tokio. Fix encuentra a Carlos moribundo, sangrando, con hambre y sed. Lo llevó a una ambulancia.
 Se quedaron tres días en Tokio hasta que Carlos complicado pero se recuperó y Fix siguió.
Capítulo VII: En el viaje de Fix hubo un problema al llegar a Nigeria para cambiar por Juana.
 A él le afectaron sus pensamientos.
 Pensaba que Carlos pudo morir. Cualquiera pudo haber encontrado a Carlos y matarlo.
 Que un barco lo pisaría.
Fix pensó tanto que se desmayó.
  Uno de los pocos aborígenes que quedaban lo llevo a matarlo.
 Carlos, venía en avión y vio el hecho, tomó su arma (la traía por las dudas) y se lanzó en paracaídas a los tiros.
 El aborigen deja el cuchillo y se va.
 Fix vuelve a entrar en acción hasta terminar. 
Capítulo VIII: Era obligación de Juana encontrar el origen del agua para la comunidad científica, era el último charco de agua del mundo por revisar.
 Habló con todos los peces, ninguno lo sabía, un pez le hablo como ya he dicho no se le entendía nada.
Traducido era hola yo tengo 2.000 años Dios me dio el don de no morir nunca.
 Juana estaba aburrida, el pez le pareció amigable.
Ella se fue cuando escuchó la palabra Dios.
 Llamó a su familia y les contó el tema.
Capítulo IX: Juana había encontrado el origen del agua ¡Dios!
 El origen del agua era la creación de Dios.
 La comunidad científica les da el dinero y con el pagaron sus gastos y deudas.
Capítulo X: Los científicos de la comunidad llamaron a Fix, Juana y Carlos. ¿Para qué?¡Los invitaron a trabajar con ellos!
 Fix era el que combinaba sustancias, Juana era la descubridora y Carlos el de los trabajos arriesgados.
  Cobraban una buena suma mensual, así empezaron a vivir mejor, sin presumir ni comprarse cosas exóticas, solo se compraron un auto para poder trasladarse.
 Así fue como Carlos, Juana y Fix dejaron la pobreza por el trabajo que les apasionaba.
 Descubrieron la medida de la tierra, el origen del agua y muchas otras cosas.
 Se sintieron capaces de dialogar con los peces, amigos de los animales.  Respetuosos de sus habitat´s respectivos y deseosos de que el resto de los seres humanos también lo hicieran.
  Por esta felicidad que llevaban a cabo no dejaron de pensar en su próximo descubrimiento.
  


martes, 30 de abril de 2013

Un amor de verano
Comentario del autor: Esta historia la improvisé aburrido, teniendo que entregar un trabajo con el Word abierto empecé a escribir, quedo esta cosa que espero que les guste

Era un día de verano cuando me decidí a ir a un camping, en la pileta de ese lugar conocí a una chica, ella me decía que era soltera y tenía 34 años, al igual que yo, siempre nos encontramos en el camping por casualidad y nos fuimos haciendo cada vez mas amigos al terminar el verano, el camping cerró sus puertas hasta el verano siguiente y mientras tanto seguíamos en contacto y nos veíamos de vez en cuando pero con poca frecuencia, en invierno decidí invitarla a cenar, la pasamos muy bien y cuando termino la velada, fuimos a su departamento, hablando de nuestras vidas me animé a darle un beso, esa noche dormí en su departamento, al día siguiente, comenzaron las vacaciones de invierno, y lo nuestro se iba poniendo serio, al terminar las vacaciones yo debía volver a trabajar y debía hacer un viaje de negocios al exterior durante 7 meses, al volver ambos teníamos 35, no termino de entrar a mi casa que ella me llama a mi celular y me dice que quería verme, yo lo entendí y nos vimos en su casa, ella me abrió la puerta y me dijo: “estoy embarazada, voy a ser mamá…” y yo la interrumpí para felicitarla y me dijo que el padre era yo, ella no había estado con nadie, estaba esperándome para darme la noticia, yo estaba impactado con la situación y no sabía qué hacer, luego de un largo e incomodo momento de silencio, me dijo: “será niña” como soy responsable de mis actos, me hice cargo de que no nos habíamos cuidado y acepte el hecho, iba a ser padre. Pasados los meses, nació Sussy, ya me sentía preparado para ser padre y estaba feliz, pero había algo que no tenía, esposa, así que nos casamos mi madre mi padre estaban muy contentos pero mis suegros me odiaban porque creían que yo no me había ido para siempre y creyeron que no me haría cargo de la pequeña Sussy, por lo tanto la relación con mis suegros era un diamante en bruto que había que pulir el día de la boda estaba tan feliz como cuando nació Sussy y al tener a la bebé no nos podíamos ir de luna de miel.   
Pasaron los años y la relación entre los tres marchaba de maravilla, ya vivíamos juntos y Sussy era una niña muy educada, termino la primara siendo una muy hermosa abanderada y comenzó la secundaria con el pie derecho, en el colegio, ella tenía muchas amigas y anécdotas que me gustaba escuchar, muchas veces venían amigas de Sussy a casa a ver películas.
Cuando Sussy cumplió quince, nos pidió a Victoria y a mí el viaje a Disney el cual organizaron con unas amigas, mientras Sussy y sus amigas estaban en Disney con victoria aprovechamos a realizar ese viaje que teníamos pendiente, la luna de miel y nos fuimos a Río de Janeiro, volvimos n una semana y continuamos con nuestros trabajos cuando volvió Sussy, llego con un montón de anécdotas.
Esa noche hable con mi mujer acerca de nuestra relación… y pensar que esto arrancó con un amor de verano.                                                                                                 
Todos somos víctimas de esta amenaza
Comentario del autor: Un amigo se emocionó con una serie de zombies (the walking dead) y lo cargué con esto jajaja espero la disfruten.

Un día 25 de diciembre, haciendo zapping en la tele, pasando de noticiero en noticiero, logré notar que el número de muertes en todo el planeta, había aumentado a un 62,07% a diferencia del año pasado y todo por una enfermedad asiática. Esta noticia llamó mucho mi atención y decidí averiguar más, ¿Cómo?, por internet. Encontré un artículo, aprobado por científicos de China y el sur de Asia que decía que existía la posibilidad de un posible apocalipsis zombie para el año que estaba por venir, a mí, siendo del sexo masculino, me hubiera encantado que esto suceda pero no soy de creer en eso. El articulo decía: En China y algunos países del sur de Asia han tratado de formular una medicina para una enfermedad muy habitual allí, la cual ha resultado fallida debido a que el humano voluntario a probarla, se le puso la piel en un tono verdoso, a este le estorbaba la luz solar y artificial y se movía extremadamente lento,  y mordió a la persona que más cerca se ubicaba de él y lo contagio al instante, estos científicos han preferido encerrarlos para investigarlos comparando sangre, etc. Si algo llegase a salir mal de nuevo es posible que esto se le contagie a otros científicos y doctores y comiencen con el apocalipsis…”. Yo ignoré esto y deduje que sería una manera de llamar la atención de la gente o algo por el estilo, por lo tanto hice como si nada hubiera pasado, pero luego de las fiestas note que había conocidos míos que ya tenían la piel más pálida y días después con un cierto tono verde, comenzaron a hablar como bebes ya que solo babeaban y no decían mas que “aaaaa, eea, eeeee …” y de una manera muy lenta lo cual no tiene sentido, se me prendió la lamparita cuando vi que uno de ellos se abalanzó contra mi e intentó morderme, como estábamos en mi casa, ya que vivíamos juntos, fue fácil para mí agarrar un cuchillo y asesinarlo de una forma melancólica (recordando los momentos que vivimos juntos, etc.) llamé a las autoridades ya que el miedo que tenía no me dejaba pensar, cuando llegaron, inspeccionaron al cadáver del “zombie” de mi amigo y realizaron una llamada la cuál fue en ingles y no entendí ni “J” al terminar la llamada, el oficial me dijo que le habló a la “unión de medicina científica asiática (U.M.C.A.)” y  las sospechas del apocalipsis zombie eran reales, ya existían, ya estaban aquí, en América, habiendo surgido en Asia.
Luego de tres meses de este hecho, éramos pocos los que aún vivíamos consiente y normalmente, de mi familia, solo quedábamos mi hermano y yo. Obviamente juntamos fuerzas y vino a vivir a mi casa en la cual estábamos armados hasta los dientes y comíamos solo pescado ya que teníamos el mar a pocas cuadras, durante el día nos enfocábamos en buscar “sanos” para traerlos a nuestro refugio con la esperanza de encontrar alguno la cuál disminuía cada vez más. Un día pudimos sentir música que provenía de un edificio y decidimos agarrar un arma e ir a ver si había algún sano en aquel lugar, entramos y nos dejamos guiar por la música hasta que llegamos a la fuente, solo era una radio conectada a un enchufe. No tenía ningún conductor, solo era música que pasaba al azar.
Decepcionados, decidimos volver al a casa pero cuando salimos del edificio era de noche y comenzaban a salir los zombies a las calles, esquivándolos y matándolos, logramos llegar a mi casa, pero al ver a mi hermano que comenzaba a babear y decir cosas completamente incomprensibles decidí atarlo hasta que se volvió cada vez más pálido y que su piel tome ese clásico ya tono verdoso, una vez que vi donde había sido mordido, decidí matarlo ya que era una amenaza para mí. Tres meses después de seguir buscando sanos y seguir fracasando, cuando estaba a punto de la chifladura ya que seguía solo, estando sin siquiera un conejo, decidí terminar con la humanidad y en lugar de entregarme a los zombies, opté por matarme.
El fin del mundo. Era a esto lo que los mayas se referían.                                                                                                                    
                                                                                                 

lunes, 29 de abril de 2013


Una confusión favorable
Comentario del autor: aburrido, una noche, sin internet ni sueño, empece a improvisar y bueno, pinte esto :p

De la forma que mi tío rondaba  por las carreteras de la humilde ciudad en la que habito, me di cuenta rápidamente, con el resto de los integrantes de mi familia, que algo le ocurría. Cada vez que íbamos a preguntarle que le pasaba no nos lo compartía. Por unos meses fue así hasta que un día, luego de una cena en la casa de mis abuelos él fue quien nos llevó a mi casa. Mi papá, es trece años mayor que mi tío que tenía 21 años, es decir, eran ambos muy jóvenes.
Luego de unas semanas, mi bis-abuela nos reunió a todos en su casa y fue allí donde mi tío declaro el porqué de su estado de ánimo, nos contó que luego de su cumpleaños, se unió a la militancia y que nuestro estado tenía que prestar soldados a una guerra que estaba siendo transitada en el sur de Asia y que a él le había tocado participar. Mi papá y mi abuela fueron al cuartel a impedir que el siga asociado pero ya estaba unido y se había declarado una guerra a la que debía asistir. Mi familia muy enojada por la falta de comunicación de mi tío, decidió buscar algún método para que no pudiera ir pero mi tío, como si quisiera ir a la guerra, se negó. Dos semanas después estábamos a las cuatro y media de la madrugada en el cuartel despidiendo a mi tío que partía en tren. Mi abuela le dio abrigo y comida y mi papá, pues… un beso y un abrazo. Yo le dije que se esconda tras algo fuerte, pero no inflamable para resguardarse de las balas y me respondió “si no me mata una bala, me mata una explosión de cañón”  lo que me asustó mucho más.
Junto con mi familia, no dejábamos de enviar recursos para la guerra, entre ellos, comida, ropa de abrigo, etc. Recuerdo que también comenzábamos a ir a misa a pedir por mi tío y eso que jamás yo había pisado una iglesia. Estar con mi papá, mi mamá y mi abuela ya no era lo mismo por razones obvias. Todos los meses enviábamos a mi tío cartas esperando una respuesta para saber que él seguía con vida y afortunadamente nos respondía. Fue así durante un año hasta que dos meses seguidos, el, no mando nada más y al pasar una semana, recibimos una carta, que tendría que haber llegado hacia ya mucho tiempo, donde decía que mi tío había fallecido en combate. Los lamentos comenzaron a invadir mi vivienda y la de mi abuela ya que mi familia estaba demasiado triste. No sabíamos cómo organizarle el funeral sin su cuerpo así que no pudimos dar la ceremonia funeraria.
Un mes después, cuando terminó la guerra, llegó mi tío mutilado sin el dedo índice de la mano izquierda y con una gran mancha de “sangre” en el pecho, mi tío nos contó que se había hecho gran amigo de los médicos y consiguió así fingir la sangre de su pecho y logró sobornar a un hombre para que lo traiga de regreso junto con los demás vivos.
 Luego de esto pusimos a un detective a investigar a mi tío a ver si continuaba con otra doble vida tan extraña y lo que dijo el detective era que solo jugaba al tenis los sábados a las dos con un amigo.
Esta fue la historia de mi familia. Una historia durante la cual yo me asusté demasiado pero mi tío vivió una aventura inigualable e irrepetible.